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Lo que los padres deben saber sobre la sextorsión

Por: Digital Safety Alliance
octubre 14, 2024


Lo que los padres deben saber sobre la sextorsión

El avance rapido de la tecnología ha sido tanto una bendición como una maldición.

Ha permitido conectarnos más fácilmente y ha creado nuevas oportunidades que mejoran y simplifican nuestras vidas, pero también ha expuesto a nuestros hijos a nuevos peligros.

Los niños de hoy esencialmente crecen en un mundo en línea. Los límites físicos tradicionales que alguna vez los salvaguardaron han sido debilitados –o, en algunos casos, borrados– por la tecnología.

Si bien la mayoría de los jóvenes encuentran conexiones, entretenimiento y aprendizaje saludables en el espacio digital, también corren el riesgo de sufrir peligros como la sextorsión en línea.

Es fundamental que los padres tomen las medidas adecuadas para proteger a sus hijos de esta nueva amenaza.

Esa protección comienza con la educación
 

¿Qué es la sextorsión?

Sextorsión es un término utilizado para describir un delito en el que depredadores en línea obligan a los jóvenes a crear y enviarles imágenes o vídeos sexualmente explícitos. 
 
Según el FBI, los depredadores que practican la sextorsión generalmente se hacen pasar como alguien jóven  y atractiva para entablar amistad con chicos adolescentes, a menudo en las redes sociales y plataformas de juegos. (Sin embargo, las niñas no son inmunes a la sextorsión.) Una vez que los depredadores se han "trabado amigos" de sus víctimas, las engañan para que intercambien material sexualmente explícito o crean que los depredadores ya lo han obtenido.  
 
La sextorsión tradicionalmente ha sido impulsada por el deseo de control y gratificación sexual de los depredadores, ahora está motivada principalmente por la codicia.
 
Después de que los depredadores obtienen las fotografías o el video de una víctima, exigen dinero (a menudo en forma de tarjetas de regalo, pagos móviles, transferencias bancarias o criptomonedas) para evitar que el material explícito se comparta con los familiares y amigos de la víctima. Sin embargo, incluso cuando las víctimas obedecen, los depredadores a menudo exigirán más dinero e intensificarán sus amenazas.
 
 
En 2023, el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC) recibió 26,718 informes de sextorsión financiera, frente a 10,731 informes en 2022. 
 
A medida que la motivación de los depredadores para la sextorsión se ha expandido desde la gratificación y el control sexual hasta la codicia, también lo ha hecho la complejidad de sus crímenes.
 
En Corea del Sur, por ejemplo, los depredadores en línea utilizaron la aplicación de mensajería Telegram para atacar a niñas, adolescentes y estudiantes universitarios en 2,000 escuelas compartiendo imágenes pornográficas falsas de las víctimas creadas mediante inteligencia artificial.
 
Las víctimas recibirían mensajes de Telegram de remitentes anónimos que decían: “Se han filtrado sus fotografías e información personal. Discutamos”. Cuando las víctimas ingresaron a la sala de chat para leer los mensajes, recibieron fotos iniciales de ellos mismos tomadas hace unos años, seguidas de imágenes adicionales que usaban las mismas fotos con sus rostros pegados a cuerpos involucrados en actos sexuales, utilizando tecnología sofisticada de deepfake.
 
Si bien los depredadores pueden cometer sextorsión virtual desde prácticamente cualquier lugar del mundo, los delincuentes que se involucran en sextorsión por motivos financieros a menudo se encuentran fuera de Estados Unidos, principalmente en países de África occidental como Nigeria y Costa de Marfil, o en países del Sudeste Asiático como Filipinas. 
 
Sin embargo, independientemente de las motivaciones o los lugares de los depredadores, los efectos sobre las víctimas son universalmente preocupantes. 
 
Las víctimas atrapadas en la trampa de la sextorsión a menudo se sienten avergonzadas, aisladas y acorraladas sin aparentemente ninguna salida. Algunos incluso han recurrido a la autolesión y al suicidio.
 
Una de las víctimas, Ryan Last, era un estudiante sobresaliente de 17 años que fue engañado para que enviara fotos explícitas y luego extorsionado. El depredador amenazó con enviar las fotos a todos sus amigos y familiares si no les pagaba $5,000 dólares. Ryan terminó pagando una cantidad menor de $150, pero el depredador exigió más dinero. Ryan no vio una salida a la situación y se quitó la vida pocas horas después de ser víctima.
 

¿Por qué un niño o un adolescente podría caer en semejante trampa?

En pocas palabras, los depredadores que llevan a cabo estos planes son expertos en lo que hacen. Han pasado innumerables horas perfeccionando sus técnicas para maximizar sus posibilidades de éxito. 
Su primer encuentro con una víctima puede parecer un cumplido, un halago o lo que parece el comienzo de una relación romántica legítima. Si el depredador conoció a la víctima en un foro abierto en línea, la animará a pasar a un entorno privado, 1 a 1, en una plataforma diferente para continuar la conversación.
 
El depredador también puede ofrecer algo de valor a la víctima a cambio de tomar una fotografía rápida. Esto podría ser dinero, criptomonedas, tarjetas de regalo, créditos o códigos de juegos en línea o incluso la oferta de trabajo como modelo.
 
El enfoque más agresivo implica que el depredador pase por alto los halagos o los regalos y, en su lugar, haga amenazas, ya sea afirmando que ya tiene una imagen de la víctima que distribuirá o amenazando con dañar a la víctima, a otras personas o a las cosas que le importan a la víctima. 
 
Es importante señalar que una vez que el perpetrador obtiene (o manipula digitalmente) la primera imagen, utilizará la amenaza de exposición u otro daño para que la víctima siga produciendo material cada vez más explícito.
 

¿Por qué las víctimas no piden ayuda?

Las víctimas de sextorsión temen las amenazas del perpetrador y temen tener problemas con sus padres, tutores o autoridades. 
 
Es posible que teman perder el acceso a su teléfono o computadora debido a sus acciones.
 
También es probable que sientan vergüenza.
 
El perpetrador también puede decirles que es culpable de producir pornografía infantil y será procesado por ello.

 
Cómo proteger a su hijo 

Su hijo necesita saber que se están produciendo delitos como la sextorsión y cómo identificar los riesgos de que le sucedan a él. 
 
Explique que las personas pueden pretender ser cualquier persona o cualquier cosa en línea, que un extraño que se acerca a ellas/ellos en línea puede en realidad querer lastimarlas y que no importa lo que diga una aplicación o un sitio web, nada “desaparece” en línea. Asegúrese de que sepan que si toman una foto o un video, siempre existe la posibilidad de que se haga público.
 
No sólo es importante que usted y su hijo sean conscientes de este peligro potencial, sino que también es importante implementar pautas responsables para mitigar el riesgo de que su hijo sea víctima de él. Esto podría incluir prohibir dispositivos en las habitaciones de su hijo durante la noche o apagar el acceso WiFi durante la noche.  
 
Mantenga una conversación abierta y continua sobre lo que es y lo que no es apropiado en línea. Considere imponer ciertos límites al uso de Internet de su hijo o revisar sus teléfonos y otros dispositivos para ver qué aplicaciones están usando y con quién se están comunicando. También es posible que desees revisar la configuración de las cuentas de redes sociales de tu hijo, ya que mantener sus cuentas privadas puede evitar que los depredadores recopilen su información personal. 
 
 Por encima de todo, asegúrese de que su hijo sepa que puede venir a usted para pedirle ayuda con cualquier cosa, en cualquier momento. Hágales saber que si lo hacen, su primer paso siempre será ayudar, pase lo que pase.

 
Señales de advertencia

A pesar de los mejores esfuerzos de los padres, miles de niños siguen siendo víctimas de sextorsión cada año.
 
 Aquí hay 10 señales de que un niño podría ser una víctima: 
  1. Secreto o alejamiento creciente y/o repentino de familiares y amigos

  2. Cambios de humor inexplicables, como irritabilidad, tristeza o depresión.

  3. Ansiedad o miedo al utilizar el teléfono o Internet

  4. Evitar aplicaciones, juegos o redes sociales específicas

  5. Actividad financiera inusual o solicitudes de dinero

  6. Pérdida de interés en pasatiempos o socializar.

  7. Dificultad para dormir o cambios en los hábitos de sueño

  8. Renuencia a hablar sobre actividades o interacciones en línea.

  9. Una caída notable en el rendimiento académico

  10.  Eliminar u esconder mensajes, imágenes o actividad en línea

 
Si necesitas ayuda 

Si sospecha que su hijo, hija o otro niño que conoce es víctima de sextorsión, debe alertar a las autoridades de inmediato.
 
Comuníquese con su oficina local del FBI, llame al 1-800-CALL-FBI o informe el delito en línea en tips.fbi.gov.